El conductor de Momentos Musicales, Sidney Wright, ha estado vinculado a la música clásica casi desde la cuna, pues su padre, Don Guillermo Wright era un fanático de ella y la escuchaba a gran volúmen todas las noches, por lo que le fue inevitable oírla desde muy pequeño.
Sidney, el octavo hijo de una numerosa familia, aprendió el piano, al igual que sus hermanos, a temprana edad, para luego seguir con el violín. Fue alumno del recordado concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional, Egon Fellig. Lamentablemente no siguió con sus estudios de dicho instrumento, aunque sí se mantuvo vinculado a la música, especialmente a través de su hermano Leslie, pianista de fama internacional, de quien en algún momento fue hasta su “manager”, claro, no oficialmente.
Su padre, como Carmen, su madre, al igual que algunas de sus hermanas y su cuñada, han ocupado posiciones importantes dentro de la Directiva de la Sociedad Filarmónica de Quito.
La oportunidad de conducir Momentos Musicales se dio cuando su primer conductor, Emilio Izquierdo, fue nombrado Embajador en Roma, dejando vacante la posición. Sidney la ocupó sin pensarlo dos veces, haciendo así realidad uno de sus sueños: tener su propio programa de música clásica, algo que su padre seguramente también hubiera querido hacer.